VIVIENDO DE RISA (batallando sin prisa). Parte XIV
Desparrame de síntomas en
cascada. Igual que me dejan esos días de palizón físico después de un arrebato de
limpieza: Dolor articular, malestar
general, sensación de fiebre,
escalofríos, mareos, temblor interior
(que parece que me tragado el móvil en modo vibración), ojos vidriosos, nariz de reno, dolor de cabeza, cansancio. Pero esta vez, así, por la cara, nada más
levantarme, sin haber hecho ná de ná, piltrafilla al cuadrado.
Los síntomas son más agudos que
otras veces, tengo tos y esta vez la sensación de fiebre es... ¡FIEBRE!
¡Hala! La gripe me ha acogido
con los brazos abiertos y yo me he dejado llevar! Estoy baldada, me duelen hasta las pestañas y
los acúfenos están a pleno rendimiento.
¡Qué suerte! ¡Me encantan las
enfermedades que se quitan! Solo de pensarlo me emociono. Es como si una cálida
voz me acariciara y dijera: -Tienes gripe, estás más piltrafilla que de
costumbre, pero SE PASA-.
Unos cuantos días fuera de juego en la cama, porque el cuerpo no da para más, y a
encontrarme mucho mejor.
Además, con una gripe en condiciones, de esas de estar con fiebre cinco días, puedo adelgazar cinco kilos. ¡Si hasta tengo agujetas en los abdominales como si hubiera hecho ejercicio!
¿No es
maravilloso? Si es que no se puede
pedir más.
Si quieres venir a verme, que entiendo
que estés preocupado, que una gripe estacional impresiona más que la fibrogripecontínua
que arrastro cada día, dónde va a parar; más que nada porque has
pasado una y sabes lo que dan...
Pues eso, que si quieres venir a verme, no lo
hagas, no vaya a ser que sea el Gripazo Nacional A y la liemos. De todos modos, recuerda que una caja roja de
Nestlé ayuda mucho en estos casos. Ahora, creo que te... zzzzzzz zzzzzz zzzzz

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