Viviendo de risa (batallando sin prisa) Parte XIII
Que mi cerebro sufre resbalones, a estas alturas, es bien sabido. Lo asumo con sentido del humor y me río con mis cosas, no es para menos.
Yo soy de las que intentan abrir la puerta de casa con la llave electrónica del coche, cambiar el canal de TV con el teléfono inalámbrico o pretender que se abra el diccionario pulsando una palabra en un libro de papel. Todas estas, cosas muy habituales en quienes como yo, sufrimos el divertido mal de los cerebros dispersos.
