En la hora más oscura desgrana tu risa -decía Neruda- y abre para mí todas las puertas de la vida.
En las horas oscuras de mi vida, en los tiempos de apagón físico y emocional, siempre aparece cuando más lo necesito, alguien que desgrana mi risa. Es un regalo de la vida para neutralizar el
dolor, para sanar heridas, para compensar agravios y abrir de par en par sus puertas otra vez.
