Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran.
André Gide (1859-1951)
Buscaba un abogado desesperadamente, y encontré al mejor. Audaz, comprometido, con un gran sentido de la justicia, altruista y generoso. Alguien que no sólo da de lo que tiene sino de lo que es, de su tiempo, de sus energías, de sus aptitudes, de sí mismo. Y por si todo esto fuera poco, tiene alma de escritor. Uno que crea belleza con palabras.