Para estas horas ya he estado dispuesta a
comerme el mundo varias veces. Lo que
pasa es que el mundo es grande y los bocados
pequeños, así que voy a tardar más de lo previsto. Está decidido, aprovecharé mi día bueno para limpiar los cristales, TODOS. Están
más sucios que la mampara del
baño de los tres cerditos.
Mis ventanas serían el paraíso para Scott Wade,
el artista de los coches sucios. A este
hombre le das unos cristales sucios y te hace una reproducción de La Gioconda que me río yo del sfumato. ¡Haríamos un equipo estupendo Scott y yo!
Yo pongo los cristales. Sucios.
Yo pongo los cristales. Sucios.
Limpiar
cristales es una batalla campal en la que invariablemente
pierdo yo. He probado todos los métodos de limpieza. No hay manera. Todo son
marcas, brillos y huellas. Es frotar y frotar para volver a empezar y
nunca acabar. ¿Cuándo decido que ya
están limpios? No se ha dado el caso.
La limpieza tradicional con bayetas y frotando me destroza los hombros. Eso sí, tonifico los
bíceps y tríceps que da gusto.
¡Que me digan a mí que mantener la tensión muscular en los brazos es
beneficioso! ¿Para quién? Para Hércules que limpió los establos del rey Augías en un día, porque para mí es doloroso y agotador. Y va para largo, porque los cristales se amotinan, reflejos por aquí, sombras por allá y vuelta la burra al trigo.
Me duele el hombro más que ver a
Yurena -Tamara la mala- interpretando Aida, la
princesa etíope de Verdi. Probablemente
sea la periartritis escapulohumeral que
se resiente.
¡Qué manera tienen los reumatólogos de complicar las cosas, con lo sencillo que es decir:
-Tienes tendinitis!-
¡Qué manera tienen los reumatólogos de complicar las cosas, con lo sencillo que es decir:
Pues no.
-Tienes Periartritis Escapulo-humeral- que si no es por San Google todavía no sé lo
que tengo.
–Te voy a poner una infiltración
que tienes el hombro congelado-.
Pues yo frío no le noto, oiga.
¡Hala,
tengo el hombro congelado y me dice que le ponga hielo quince minutos
cada hora! No hay quien los entienda.
Yo creo que los médicos hablan poco y
usan lenguaje ininteligible para que
seamos usuarios pasivos y no demos la lata.
-Usted obedezca y no me replique
que el médico soy yo-. ¿No sería mejor para todos que nos dieran diagnósticos
claros, con palabras entendibles de las de andar por casa?
Si el médico me dice, -tiene usted una
enfermedad terminal-; conociéndome, con
mi cerebro en función dispersa, puedo buenamente entender que se trata de
una patología ocasionada por
hacer cola varias horas en el aeropuerto o efectos secundarios del territorio Duty Free. Con lo fácil que es decir, -se va
usted a morir-. Que igual ser tan claro no es muy conveniente, pero inequívoco es.
Esto me recuerda una leyenda
urbana que circula por ahí. Cuentan que
a un médico residente le encargaron comunicar la muerte de un paciente a sus
familiares. Su adjunto le dice que sea escueto y que no dramatice. Y el pobre residente, al que no le habían enseñado técnicas de
comunicación en la universidad, se bloquea con los nervios y le dice a la esposa
del muerto; - colorín colorado, este
cuento se ha acabado-.
Pues yo le hubiera entendido.
Pues yo le hubiera entendido.
Los galenos no quieren que les entendamos, tienen miedo de que
sepamos más que ellos. Cuando los
pacientes queremos tomar nuestras
propias decisiones médicas se percibe su resquemor.
-¡Vaya, no sabía que usted también fuera
médico!-; resquemor. Si preguntas por el
principio activo; resquemor. Si propones una terapia alternativa; resquemor.
¿Un paciente informado, un médico amenazado?
Con la de recursos y tiempo que ahorraríamos, ellos y nosotros, si nos hicieran caso!
Con la de recursos y tiempo que ahorraríamos, ellos y nosotros, si nos hicieran caso!
Hasta podríamos ser de gran ayuda para
poner nombres a las enfermedades. Nombres
que se ajusten a la realidad. Que ¡ya
les vale! Que no acierten con la
causa, se puede perdonar. Que no acierten con el diagnóstico, también.
Que no acierten con el tratamiento, ¡venga!, también lo perdonamos. Pero no acertar
con el nombre, no tiene perdón
posible.
FIBROMIALGIA (FM), un término acuñado en 1976 (del latín fibra,
que se refiere al tejido fibroso (tendones y ligamentos) , del griego mio,
músculo y algia, dolor). Este nombre no encaja con lo que
actualmente se sabe de ella ni
aunque le patees. Si nos
hubieran preguntado a los afectados
tendría un nombre idóneo que no
habría que cambiar ante nuevos descubrimientos científicos. Se llamaría
TODALGIA (me duele todo), FATIGALGIA
(qué cansancio, qué dolor) o simplemente QUIEROYNOPUEDO, que más descriptivo no puede ser.
Creo que me he desviado del tema un
pelín.
¡A los cristales, que me disperso!
Para qué voy a ir al gimnasio si limpiando ventanas hago más ejercicios de repetición que Daniel Larusso (Karate Kid, dar cera, pulir cera).
Después de batallar con el modo tradicional, al cristal rogando y con el paño dando, definitivamente me decido por el método Fairy-kit de cristalero.
¡Que despilfarre de energía! ¡A la porra los ejercicios de repetición, a la porra el fitness, a la porra los cristales, a la porra la porra!
¡A los cristales, que me disperso!
Para qué voy a ir al gimnasio si limpiando ventanas hago más ejercicios de repetición que Daniel Larusso (Karate Kid, dar cera, pulir cera).
Después de batallar con el modo tradicional, al cristal rogando y con el paño dando, definitivamente me decido por el método Fairy-kit de cristalero.
¡Que despilfarre de energía! ¡A la porra los ejercicios de repetición, a la porra el fitness, a la porra los cristales, a la porra la porra!
¡Una ventana, he limpiado una triste
ventana y se acabó lo que se daba; si es que se daba algo, y si se daba, lo daba yo! No sé cómo me las arreglo pero siempre acabo pagando. Que pensándolo bien me sale mas barato cambiar los cristales que limpiarlos.
Antes de empezar, podía con todas las ventanas. ¡Hay que ver como es la cosa!, la mente puede con todo y el cuerpo dice, -no te lo crees ni tú-.
-El espíritu está pronto, pero la carne es débil-. (Una exégesis sesgada e interesada de Mateo 26:41)
Lys describe a la perfección este conflicto, cuerpo-mente: -Sólo estoy cansada en el presente, en el futuro nunca... hasta que se hace presente-.
Si la tarea está en el futuro puedo con ella y con los doce trabajos de Hércules. Por eso emprendo infinidad de actividades ilusionada, voluntariosa y feliz, convencida de que puedo con ellas. La mayoría terminan cuando el futuro se hace presente.
Antes de empezar, podía con todas las ventanas. ¡Hay que ver como es la cosa!, la mente puede con todo y el cuerpo dice, -no te lo crees ni tú-.
-El espíritu está pronto, pero la carne es débil-. (Una exégesis sesgada e interesada de Mateo 26:41)
Lys describe a la perfección este conflicto, cuerpo-mente: -Sólo estoy cansada en el presente, en el futuro nunca... hasta que se hace presente-.
Si la tarea está en el futuro puedo con ella y con los doce trabajos de Hércules. Por eso emprendo infinidad de actividades ilusionada, voluntariosa y feliz, convencida de que puedo con ellas. La mayoría terminan cuando el futuro se hace presente.
La ventana ha supuesto una paliza considerable. Me siento como si hubiera cogido una gripe instantánea. Desparrame de síntomas en cascada; dolor
articular, malestar general, sensación de fiebre, mareos, cansancio. Me he
condecorado con una banda de tensión muscular
dolorosa porque el buen hacer siempre tiene premio. ¡Toma,
por sabotaje anatómico en tu día bueno!
Pues hala,
a bajar las persianas y a correr las cortinas, que
corazón que no ve es corazón que no
siente, como canta Alejandro Sanz.
Justamente eso, cerrarlo todo, era lo que pensaba hacer
al terminar de limpiar porque no
soporto la luz.
Se llama fotosensibilidad, que no es lo mismo que sensibilidad fotográfica, que ya quisiera yo.
A mí me gusta la luz pero a mi hipotálamo no. Somos incompatibles mi hipotálamo y yo. Él viviría con los ojos cerrados y con la calefacción a 15º, yo viviría en el Caribe sin gafas de sol.
Se llama fotosensibilidad, que no es lo mismo que sensibilidad fotográfica, que ya quisiera yo.
A mí me gusta la luz pero a mi hipotálamo no. Somos incompatibles mi hipotálamo y yo. Él viviría con los ojos cerrados y con la calefacción a 15º, yo viviría en el Caribe sin gafas de sol.
La conclusión del asunto es: ¡PA QUÉ
HACES NÁ!
¡Qué frustración con los cristales! Estoy hecha polvo y con el estado de ánimo
por los suelos. Me siento más inútil que el bolsillo de un pijama. ¡Menuda vida!
Menos mal que para detener el
efecto bola de nieve de los pensamientos
derrotistas dispongo de un arma de construcción masiva...

Lo que me he podido reir madre mia, eres buenisima que inventiva!!!! Lo del resquemor,los nombres....ERES UNA MOUNSTRUA
ResponderEliminarcon el tema cristales mi marido es quien se ocupa raqueta en mano de cristalero enjabona,pasa raqueta y pule, es un cielo.
Un beso, sonrisas y rosas y a la espera de tu siguiente entrega que es medicina al zlma y al espiritu
Gracias preciosa!! Me alegro de que te rías. ¡Imagínate que frustración si no se ríe nadie!
EliminarLa risa, es una gran estrategia de supervivencia. Que no nos falte nunca.
Un abrazo enorme.
GRACIAS,POR HACERME VER REFLEJADA,,QUE SILO QUE QUEREMOS HAER Y NO PODEMOS ,QUE TODAVIA Y NO ESCARMENTAMOS,,CREEMOS QUE NOS COMEMOSELMUNDO,,Y ELMUNDONOS COME A NOSOTROS,,YO AHORA DIGO,COMO YO ANTES VEIA EL POLVO CADA DIA,Y LO LIMPIABA ,SI AHORA NO LO LIMPIO Y NO HAY,,,NOSE,,ALGO ESTRAÑO,,PEROAHORA LO VEO TODO MAS LIMPIO QUE ANTES SIM LIMPIAR COMO ANTES,,CLARO QUE ESQUE VISTA TAMBIEN HE PERDIDO MUCHA,,DEBE SER ESO,,,
ResponderEliminarJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA ¡Qué graciosa eres Claudia! A mi me pasa igual que a ti...
EliminarUn abrazo.
Pues lo mismo digo Rosama, aquí estoy en mi salón, con una ventana limpia y dos esperando a ver cuando me viene esa fuerza otra vez, para terminarlos; lo malo, que cuando vuelvo a estar con energía suficiente, la ventana limpia vuelve a estar como las otras. Ufffffffffffff…..menos mal, que se inventaron las cortinas, así, como bien dices: ojos que no ven…..
ResponderEliminarGracias por tus relatos son una buenísima terapia, para nosotr@s, a mi me hiciste reir esta mañana, un beso preciosa y esperando el siguiente.
Montse
Gracias Montse. Tus palabras me animan mucho. Esta mañana he renovado mi kit de cristalero, porque la bayeta ha muerto definitivamente.
EliminarUn abrazo
El Pablo me diría... Gorda te dije que no limpiaras los vidrios! Mira como te los dejo la lluvia! Grrrrrrrrrrrrrrr besos
ResponderEliminarJajajajajajaja y yo pensando que los vidrios los limpiaba Pablo!!
EliminarEl Pablo me diría... Gorda te dije que no limpiaras los vidrios... Mira como te los dejo la lluvia!!!! Grrrrrrrrrr
ResponderEliminar